A todos sorprendió que...
A todos sorprendió que una muchacha originaria de un pueblo perdido en la sierra colombiana, hija de padres analfabetos, consiguiera sacarse la carrera de enfermera. Tan buenas notas sacó, que le dieron una beca para hacer un cursillo en los Estados Unidos.
A los 18 meses volvió a su pueblo con un robusto bebé en los brazos. La familia, al principio, no se lo tomó demasiado bien. Luego, las cosas cambiaron. El padre de la enfermera empezó a llamar al niño “Cursillo”.
El chaval tiene hoy 39 años, tiene su propio negocio de fontanería en la calle Ancha del pueblo y todo el mundo lo conoce por Cursillo.