Imaginaos que el autor (Luis Jurado) nunca llega a enterarse, que no es de los que entran en Internet como nosotros, y que esa obra no se publica nunca y que Jurado sigue pensando que su trabajo no le interesa a nadie.
Me ha sorprendido mucho leer esto en la revista Qué leer de este mes:
"La editorial Leqtor (www.leqtor.com) recibió, entre la avalancha de originales, un manuscrito con el título de 24 cuentos firmado por Luis Jurado. Y justamente de esa interesante obra se extraviaron las señas. Sus editores llevan meses indagando por Internet y preguntando por todas partes, pero de momento sus pesquisas han sido infructuosas".
A veces pasan cosas así de increíbles.