Vuelvo a traer palabras de Clarissa Pinkola Estés y su obra Mujeres que corren con los lobos. En esta ocasión las rescato de un capítulo que se llama “El sentimiento paralizado, la creatividad paralizada”:
“Lo peor que puede hacer una persona es congelarse. La frialdad es el beso de la muerte de la creatividad, de la relación y de la vida. Algunas mujeres se comportan como si el hecho de mostrarse frías fuera una hazaña. Pero no lo es. Es un acto de cólera defensiva.
En la psicología arquetípica mostrarse frío equivale a carecer de sentimientos. (...) Aunque se trate de un mecanismo de autoprotección, es algo muy duro para la psique espiritual, pues el alma no responde a la frialdad sino al calor. Una actitud helada apaga el fuego creador de una mujer. Inhibe la función creadora. (...)
¿Dónde está la solución? (...) Sigue adelante por mucho que te cueste. Toma la pluma, acércala a la página y deja de gimotear. Escribe. Toma el pincel y, para variar, sé dura con tu propia persona y pinta. Bailarinas, poneos la túnica holgada, ataos cintas en el pelo, en la cintura y en los tobillos y decidle al cuerpo que empiece a partir de ahí. Bailad. Actriz, comediógrafo, poeta, músico o quienquiera que seáis, dejad de hablad. No digáis una sola palabra más a no ser que seáis cantantes. Encerraos en una habitación con un techo o en un claro del bosque bajo el cielo. Dedicaos a vuestro arte. Por regla general, una cosa no puede congelarse si se mueve. Moveos pues. No dejéis de moveros.”