Hacía tiempo que ningún poeta nos visitaba. ¡Bienvenida esta iniciativa de MF!
INVIERNO
La noche llora,
se adhiere con firmeza a los cristales del balcón.
Reclama compasión el viento del norte,
que zarandea las persianas
con negros aldabonazos intermitentes.
Pero yo no les permito que entren,
no sea que se instalen en mi casa,
humedezcan las sábanas
o apaguen la lumbre que tanto me costó encender.
No consiento que me entumezcan los dedos, que necesito para pasar estas páginas.
Tampoco dejo que pase la tormenta,
no vaya a ser que un rayo me fulmine
cegándome los ojos para siempre.
Y por si fuera poco, las estrellas pestañean luego, deletreando mensajes cifrados que no logro entender.
Ahora mismo cierro de un tirón las cortinas y bajo los párpados, para soñar con la radiante amanecida que no quiere dejarse ver todavía.