Sólo un poema.
Un guiño de espuma desde este mar que azota con violencia,
espuma blanca que gimen las nubes.
Los elfos y las hadas me arrancan el hastío,
cuando ante el mar siento que me esperas.
Rescato aquel encuentro, enlazada a tu espalda,
anclada a tu cuerpo pasé el tiempo,
desnuda, sin vergüenza y consagrada a tu deleite,
requiebras dulcemente, bramando con ternura.
Mas esa suave brisa se torna fría,
cuando a pesar de ansiarte más que a la luna,
a pesar de anhelarte más que al mar y al cielo,
renuncio a tí, para que seas libre
y lloro amargamente mi sufrimiento.
Caroline de Beauregard — 28-08-2007 15:35:50
Cinta de Möbius — 31-08-2007 11:04:08