Ayer fui a ver "Caótica Ana", la última obra del director de "Vacas", "Tierra", "Lucía y el sexo" y la controvertida "La pelota vasca".
Recogemos aquí un extracto de la crítica firmada por Manuel J. Lombardo en el Diario de Sevilla de hoy.
Yo no lo diría con tanta mala milk, pero lo diría casi igual.
… A mitad de camino entre la idiotez y el misticismo, entre la ingenuidad y la autoayuda, entre el ridículo y la poesía con mensaje, "Caótica Ana" pretende, ahí es nada, conjugar esoterismo y misticismo laico con una insufrible retahíla de proclamas hippy-progres en los tiempos de la globalización y el sobjeto, que diría Verdú. Es así que, perplejos, asistimos a un delirante (y caro) viaje, ordenado de forma caprichosa y prescindible en una cuenta atrás, que nos lleva de las cuevas de Ibiza a una comuna de artistas-promesa de Madrid, del desierto del Sahara, tierra herida (sic), al downtown neoyorquino, punto y final de un trayecto por el que se cuelan una improbable historia de amor fou a través de los tiempos, una insoportable relación de amistad muy terrenal y andaluza (véase el personaje imposible de la amiga guay que interpreta Bebe), la reivindicación de los indios americanos recluidos en las reservas, la denuncia de la política militar norteamericana por el mundo y personajes que, como el tieso padre alemán de Ana o el joven hipnotizador americano con acento moranco, completan un panorama que invita a la risa cuando la cosa, precisamente, parece llamar al éxtasis o al recogimiento…
Inma Jimenez — 12-09-2007 10:16:44