He recibido una carta de Mª Fernanda y me dice, entre otras cosas, “me he comprado Mujeres que corren con lobos. Sé que te agradará saberlo. Ya te contaré”. Pues sí, me he alegrado, y aprovecho el comentario para dejar otro párrafo de este libro escrito hace años por Clarissa Pinkola Estés y del que lleva más de dos millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. Como se decía antes en la radio (¿ahora, también?), aprovecho que estoy en antena para saludar desde aquí a Mª Fernanda, a Luz Mari, que en noviembre del año pasado me comentó, en este blog, que ya lo conocía, y a Cinta de Möbius, que en julio también lo sacó a relucir. El párrafo de hoy va para todos aquellas/os que nos sentimos o nos hemos sentido “raritas/os” en alguna etapa de nuestras vidas.
“Si has intentado encajar en un molde y no lo has conseguido, posiblemente has tenido suerte. Es posible que seas una exiliada, pero has protegido tu alma. Cuando alguien intenta repetidamente encajar pero no lo consigue, se produce un extraño fenómeno. Cuando la proscrita es rechazada, cae directamente en los brazos de su verdadero pariente psíquico, que puede ser una materia de estudio, una forma artística o un grupo de personas. Es peor permanecer en un lugar que no nos corresponde en absoluto que andar perdidas durante algún tiempo, buscando el parentesco psíquico y espiritual que necesitamos. Jamás es un error buscar lo que una necesita. Jamás. (…) Los golpes que se reciben eliminan la debilidad y los gimoteos, agudizan la visión, incrementan la intuición, otorgan el don de una perspicaz capacidad de observación y una perspectiva que los que están “dentro” jamás pueden alcanzar.
Aunque el exilio tenga aspectos negativos, la psique salvaje lo puede soportar, pues acrecienta nuestro anhelo de liberar nuestra verdadera naturaleza y nos induce a desear una cultura acorde con ella. El anhelo y el deseo hacen por sí solos que una persona siga adelante. Hace que una mujer siga buscando y, en caso de que no logre encontrar una cultura apropiada, hace que ella misma se la construya. Lo cual es muy bueno, pues, si se la construye, un día aparecerán misteriosamente otras mujeres que llevaban mucho tiempo buscando y proclamarán con entusiasmo que era eso lo que tanto ansiaban encontrar.”
Mª Fernanda — 27-09-2007 23:22:13
Teresa — 28-09-2007 09:51:52
Caroline de Beauregard — 28-09-2007 10:27:56