Una opinión personal.
Conocí a este autor leyendo columnas de Raúl del Pozo y Pérez Reverte, para mí, dos de las mejores opiniones a las que uno puede hacer oídos. Intrigado por tanto halago de gente que no los tiene por costumbre sino más bien una severa tendencia a arrear cera, me compré el único libro suyo que encontré en mi proveedor (antes) habitual. El título no podía ser más llamativo: "Manteca colorá". Eso unido al hecho de que el autor carezca de nombre propio para el público y que dé carta de naturaleza a una abreviatura para configurar su segundo apellido, me parecieron razones más que de peso para investigar qué había detrás de nombre y título.
Pocas veces mi instinto me ha sido más útil. Devoré el libro (cortito) y casi me atraganto. Me pareció una prosa diferente y prácticamente verbal. La que a mí me gusta hablar pero con la que no me atrevo a escribir. Sus personajes y situaciones (ubicados en el Campo de Gibraltar) eran extremos, extremosos, pero absolutamente reales, sobre todo si uno ha paseado la zona con el ojo medianamente abierto.
Esperaba con ganas su siguiente entrega y esta semana la encontré en El Cultural, en forma de crítica firmada por Santos Sanz Villanueva (reproducida en el “post” vecino).
De nuevo, Montero Glez ha estado sublime al titular su obra: “Besos de fogueo”. Esta mañana he ido a mi (nuevo) proveedor habitual de libros y me han dicho que aún no lo tienen. Habrá que esperar un poco, pues.
Para hacerse una idea de quien puede ser Montero Glez, dejadme copiar aquí un par de frases de su biografía, extractada de su página web (http://www.monteroglez.com/):
“…traducido al francés, holandés y ruso, a pesar de su juventud, se ha convertido en uno de los escritores más sólidos en lengua castellana. Esto último, mirándolo bien, tampoco es de mérito.”
O bien esta otra:
“En la actualidad prepara una novela de la que no podemos adelantar nada, tan sólo recordar que su primera novela, Sed de Champán, 1999, fue un éxito de crítica y lectores y que su segunda novela Cuando la Noche obliga, 2003, ha significado la consolidación de un autor jodidamente bueno.”
Pasen y lean.