
El domingo 10 de agosto, El País Semanal publicó los micro-relatos seleccionados en su concurso de verano, entre los que estaba "Fidelidades" de Luis Miguel Rufino, que se reproduce más abajo.
Sólo cuando el albacea abrió el testamento se supo que la famosa escritora había legado quince mil euros a su secretario, el que durante veinticuatro años pasó todos sus trabajos a máquina.
Él apenas dudó sobre el destino que daría a aquel dinero: se compró una tumba contigua a la de ella, en el suelo, en el cementerio de la ciudad que durante tanto tiempo los vio pasear sus atardeceres. “Por si la señora necesita dictarme algo alguna vez”, explicó.